MATAR UN RUISEÑOR es la primera y única novela de la americana HARPER LEE (1926), por la que ganó el premio PULITZER en 1961. MATAR A UN RUISEÑOR cuenta la historia de Atticus Finch, un abogado viudo encargado de defender a Tom Robinson, un hombre negro acusado de violar a una joven blanca. La trama está desarrollada en los años de la Depresión y en el pueblecito más racista de la América Profunda. La novela fue adaptada al cine en 1962 por Robert Mulligan con Gregory Peck como Atticus Finch, papel que le valió el Oscar al mejor actor.
MATAR UN RUISEÑOR es un alegato contra el RACISMO y un canto a la LIBERTAD y la IGUALDAD. En el Sur más pobre, los prejuicios por el color de la piel suponen esta vez una condena más allá de lo social. A sus habitantes le supone prácticamente la condena. Atticus Finch acepta el caso que se le encomienda de oficio porque cree en su inocencia. Las dificultades no serán únicamente la lucha contra el jurado ya que Atticus se arriesga a perder el respeto del pueblo, la tranquilidad de sus hijos e incluso su propia seguridad personal.
HARPER LEE hace una crónica de la época más pobre de la historia americana con un estilo periodístico similar al de TRUMAN CAPOTE en “A SANGRE FRÍA”, pero con un tono mucho más humanista y menos desgarrado, a pesar de la gravedad de los hechos que relata. La novela, narrada mediante la técnica del flashback desde los ojos de Scout (la hija pequeña de Atticus) nos enseña el punto de vista de unos niños cuyo padre les ha enseñado a respetar y amar al prójimo sin importar las diferencias de piel. La justicia y la importancia de la honradez que deben prevalecer por encima de los prejuicios sociales. La educación es el trasfondo de una trama apasionante.
“Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no jugaba al póker, no pescaba, no bebía, no fumaba… Se sentaba y leía”. Así describía HARPER LEE a Atticus con la mirada límpida de Scout. Gracias a MATAR A UN RUISEÑOR, Atticus Finch se ha convertido el personaje referente de padre modelo.
MATAR UN RUISEÑOR es una radiografía de una época y unos hechos, con rigor pero con la ternura infantil de aquellos niños que no entienden de prejuicios, de sentimientos, de un lenguaje sencillo y ágil y una historia que engancha de principio a fin. Una pequeña gran obra imprescindible.
